En días recientes la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) aprobó la nueva Ley de Establecimientos Mercantiles del Distrito Federal que reduce en una hora la venta de alcohol en 'antros', entre otras monerías, como por ejemplo prohíbe las barras libres.
Obviamente no tengo estómago suficiente para escuchar todos sus argumentos, pero la historia ha mostrado una y otra vez que la represión no es sustituto de la educación. Si quitan una hora, la gente simplemente se emborrachará más temprano y manejarán en esas condiciones, ¿por qué no mejor reforzar programas como 'conductor designado' o promover el uso de taxis seguros (y de paso que hagan algo con los que son piratas)?
Si quitan una hora por presiones político-religiosas-moralistas, dan gusto a algunos grupos conservadores de nuestra sociedad, pero esta falsa moral de nuestros asambleístas está lejos de resolver un problema real y agrava otros, una hora menos de 'antro' en una ciudad como la muestra significa que dejará de producirse una derrama económica considerable, por lo que en lugar de cooperar con la economía, esta medida va en el sentido contrario.
El alcoholismo es un problema de salud pública, correcto, pero la solución no es la prohibición. ¿Por qué no podemos tener discusiones de mejor nivel y propuestas, leyes y modificaciones a las existentes que ataquen los problemas en lugar de maquillarlos con medidas populistas o moralistas?
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